El Carbono Nuestro De Todos Los Días

40

¿Yo carbono?

Aún que normalmente no se hace un inventario, hay veces que se podría intranquilizar la consciencia y empezar a sumar el carbono que produce nuestra vida, nuestra actividad, nuestro consumo de bienes y servicios. Todo justificado en esta vida moderna llena de ofertas, donde se ve como absurdo no aprovecharlas cuando se tienen los recursos para ello.  Pero sumemos, cuántas millas aéreas tengo acumuladas; cuánto gasta en combustible el vehículo de alta cilindrada; la energía en hacer funcionar día y noche el aire acondicionado en verano y la calefacción cuando hace frío; la ropa importada que usamos, y para qué decir la comida que traemos de otros países; y hablando de comida, la carne de los asados con el metano que ha producido llegar a tenerla en la parrilla; o el metano que emite la basura que hemos tirado, la lista suma y sigue y puede ser tan larga como la consciencia lo soporte. Es necesario pasar la exclamación a ¡Yo carbono!, y  en ese asombro, resolverse a hacer algo para mitigar lo que día a día estamos produciendo de dióxido de carbono.

¿Cómo hacerlo? Únete a nuestra campaña por enterrar carbón, que se presenta como la alternativa más viable de secuestrar CO2 de la atmósfera y guardarlo por milenios en forma inactiva en el interior del suelo.